
La
rabia me subió y exclamé en voz alta Somos
una potencia, somos una potencia. Una viejita, llena de paciencia, me
aconsejó Toma agua de berenjena y agua de
repollo. Otra señora orientó Mejor
come alpiste. Se armó un debate sobre cocimientos milenarios, hierbas
conocidas, raíces extrañas. Salí de la farmacia y un tipo en la esquina me
gritó Chula, tengo clorodiazepóxido,
meprobamato, salbutamol, piroxicam y metformina.
Amén
del respeto que merece la medicina natural o alternativa, me preocupa que los
cubanos prefieran ponerse verdes de tantas hierbas a cuestionarse qué ocurre
realmente con los medicamentos y reclamar soluciones.
María
de las Mercedes Rodríguez Puzo
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