El calor me despierta, a esta hora de la madrugada y en enero
no es normal, puede ser una alerta. Entonces viene el movimiento, la cama se
estremece, las paredes vibran. El sismo pasa y los perros ladran. Mi mamá no se
enteró, me acerco al cuarto y le informo que tembló, son la 1:37a.m. Un rato
después se repite, ella lo siente ahora, se inquieta. Ven y acuéstate con
nosotras, me pide.