“Me
van a decir que no, que no puedo viajar al extranjero”, pensé, y la idea fue
una verdad irrefutable en mi cabeza. Visualicé a los jefes santiagueros del
Departamento Ideológico del Partido persiguiéndome por todo el Aeropuerto Internacional José Martí. Yo trabajaba en el periódico Sierra Maestra, órgano oficial del PCC…