Junior Damián se despierta exaltado, llora, y
su llanto rompe el silencio de la madrugada, a veces es tan intenso que
despierta no solo a sus padres, también a los vecinos más próximos. Su madre,
Yordanka Espino Pérez, dice que durante el día el bebé de cuatro meses tampoco
duerme bien.
"En la puerta de la casa hay dos mesas
de dominó, desde temprano en la mañana hasta que se pone el sol están los
hombres del barrio jugando, no tengo inconvenientes en que empleen su tiempo
libre de esta manera, pero sí con lo que hay detrás del juego. Malas palabras,
groserías entre ellos y en ocasiones hasta con las mujeres que pasan, y ni
hablar del consumo de bebidas alcohólicas.