Para Rosita y aquellos (as) que no olvidan sus raíces
Mi abuela
siempre me decía "Pedrera tiene
tremendo aché, nadie quiere dejar el barrio", y como en casi todo lo
que planteaba, estaba en lo cierto. Aquellos que se casan con personas ajenas a
la zona, aun teniendo vivienda - hasta independiente en algunos casos-, terminan
retornando a la céntrica calle. Incluso, los que deciden salir del país vienen
siempre en sus vacaciones, y afirman que su vejez transcurrirá en el sitio de
su infancia.