A veces me asombra
ese temor humano a la muerte, tal vez sea una reacción lógica de nuestro ser
hacia lo desconocido. Yo, prefiero verla
simplemente como un cambio de estado. Si somos energía, hipótesis que muchos
plantean, no desapareceremos nunca, pues la energía no se crea ni se destruye, solo
se transforma.